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Brillos & Ladrillos
El blog de Cano estudio [est. 2006 ]. Empezó a publicarse en el diario El Mundo en otoño de 2006. Dos años
después, en Soitu. Ahora 'Brillos y Ladrillos' continúa... Su autor,
Jesús Cano, escribe sobre diseño, moda y arquitectura desde hace más
de 15 años. Actualmente en XL Semanal, GQ y Nuevo Estilo. Su objetivo:
seguir aprendiendo. Por eso, no abandona el periodismo. EN CURSO...
Cano Estudio blog [since 2006 ]. It started in El Mundo newspaper on Autumm 2006. Two years later in
Soitu. Now, 'Brillos y Ladrillos' goes on... Jesús Cano –its author–
writes about design, fashion and architecture since more than 15
years. Currently in XL Semanal, GQ and Nuevo Estilo. His aim: to
continue learning. That's why he doesn't leave journalism. COMING SOON...
NEW / Blogoteca / ¡Viva la república!
Diseño13/3/07
Soy republicano. Hoy más que nunca. Y no estoy solo (al menos en esta, en otras me siento más solo). Una gran mayoría de españoles (ya sabéis, los más de 44 millones de personas que vivimos por debajo de los Pirineos y por encima de Gibraltar) estamos afiliados a la 'República independiente de nuestra casa'. Todos somos adictos, todos somos fans, todos hemos montado nuestra casa (al menos la primera) con IKEA, todos hemos discutido (a veces deberían incluir en el 'pack' el Lexatin o una bolsita de tila) con nuestra pareja (bueno, yo con los amigos) porque hay tornillos que sobran y partes de los muebles que no cuadran...
Estamos de homenaje. IKEA, la casa de todos, cumple 10 años en España. Y como cualquier príncipe azul, éste también destiñe. He preguntado al resto de ciudadanos de este 'estado' qué es lo que menos les gusta de su 'gobierno'... También espero las vuestras, blogueros. Hoy queremos pasarlo bien con IKEA.
Jose, aburrido. "No soporto el estilo cansino de IKEA. No se si es por culpa del gusto de mis amigos homosexuales, pero todos tienen la misma casa. La gente debería aprender que es interesante mezclar el estilo de esta casa sueca con piezas compradas en otros lugares. ¿Para qué existen los mercadillos y las almonedas?".
Martín, hastiado. "¡No puedo más con las cenas servidas en ensaladeras plateadas y muebles del salón lacados en rojo! ¿Por qué todos compramos lo mismo?".
Antonio, perdido. "Lo que menos me gusta de IKEA es el laberinto letal que te obliga a visitar todo el centro... sobre todo cuando buscas algo concreto. ¡Es desesperante a partir de la segunda visita! Además, los atajos no están señalizados debidamente".
Sara, categórica. "Eso de recoger el producto dándote un numerito y aguantar interminables colas hasta que te lo dan, pues no. Está masificado, no hay existencias, una casa sólo decorada de IKEA, no es original".
María José, desamparada. "Hay poco personal atendiendo y cuando no encuentras algo, te vuelves loco. Además, creo que los muebles de verdad tipo armarios, mesa de comedor, camas... no son de calidad".
Diana, estresada. "No me gusta, es el uniforme de las casas de los pobres -como yo-. ¡Nada es original! Resulta que los productos que busco, siempre están agotados. Y el "vuelve el jueves, que ya lo tendremos" NUNCA se cumple. El caos que me monto cuando estoy dentro de la tienda '¿por aquí ya he pasado? ¿o no?' Ufff, me estresan muchísimo, y más los sábados...".
Pablo, oportunista. "Después de sudar la gota gorda con los tornillos, las piezas... ¡La cama nunca está lo suficientemente fijada! Y un buen día empieza a hacer ruido... Aunque reconozco que en algunos casos, el ruidito ayuda".
Carmen, agotada. "No soporto las colas... Ni la sensación de que, últimamente, cuando voy allí todo es igual todo el tiempo... Esto supongo que se debe a que mis dos úlitmas casas son de IKEA y tengo la sensación de que ya lo he comprado todo".
Peter, interactivo. "Los de IKEA han creado una ayudante virtual femenina para ayudarte a navegar por la página... Entra en la web y justo abajo a la derecha, selecciona "Pregúntale a Anna". Lo malo es que si le preguntas 'si tiene novio o cuanto le pagan', ¡alucina con lo que responde! No tiene desperdicio. ¡Y te enseña los colchones disponibles!".
Rodrigo, alucinado. "A la gente, o le pagan por ir a IKEA (a cualquiera, esté donde esté) o pasan la noche dentro. Si vas a las 10 de la mañana (entre semana ¿eh?), ni pienses que te lo vas a entontrar medio vacío...".
Carol, apocalíptica. "Tras visitar IKEA personalmente, después de tanta fama, me quedé bastante desilusionada. Tiene las mismas cosas que en cualquier tienda de tu ciudad y no es verdad que sea más barato, yo no encontré ninguna ganga. Lo único que creo que puede ser interesante es que lo tienes todo en un mismo lugar".
Enric, conciliador. "Al igual que digo que comprar muebles en IKEA es un tostón y tirar del carro una auténtica odisea, tengo que deciros que la bolsa de rafia azul de IKEA es una maravilla. Me siento como si llevara un Kelly".
Susana, ikeaadicta. "Como experta que soy después de comprar cosas para 3 casas y 2 despachos durante años y viajes a l'Hospitalet y Murcia, que al menos habrán sido 10: para los que nos desplazamos bastantes kilómetros es frustrante descubrir, una vez estás allí, que no se encuentra en stock lo que buscabas. Aunque puedes consultar la disponibilidad del producto en su página web , al no poder reservar por esa vía, te quedas igual, ya que cuando llegas no queda nada para tu gusto".
Alfredo, antisocial. "Por favor, dejen a los niños en casa ¡Es un fastidio ir a comprar con la gente llevando allí a los niños como si fuera una guardería!".
PIE DE BLOG: el catálogo de IKEA, después de la Biblia, es el libro más vendido. En la actualidad se distribuyen más de ocho millones de ejemplares sólo en España. Las ventas han crecido exponencialmente cada año desde 1997. Ese año el gigante sueco ganó casi 100 millones de euros. El año pasado, las ventas ascendieron a 1.084 millones de euros. Según la compañía, en los sofás 'Ektorp' vendidos en un año se podrían acomodar a todos los espectadores de un partido de fútbol en el Santiago Bernabéu (74.634 plazas).
USO DOMÉSTICO: mi equipo y yo queremos contribuir al bienestar de 'nuestra república' (de momento de esta, no de la otra). Cada uno hemos elegido nuestra pieza favorita.
BEST SELLERS
Blogoteca / La inversión toma asiento
Arquitectura, Diseño31/12/07
¿El brillo de las luces de navidad no nos deja ver la cruda realidad? ¿Han perdido los ladrillos su poder de seducción y ya no son un valor seguro? Viendo la evolución del mercado, ¿es el momento de invertir en el contenido y divorciarte de la hipoteca que te une al contenedor? Los datos están sobre la mesa. Y en el ciberespacio. Y en las páginas aburridas de los periódicos naranjas; y si no me creen, les voy a dar datos.
Silla de los hermanos Campana.
Una vivienda de 85m2 en Madrid ha perdido un 20% de su valor de enero a diciembre de 2007. Palabra de tasador.
Y aunque el señor ministro de Economía, ni me lea, ni me de la razón, debería conocer que una pareja de butacas de mediados del siglo XX, de nuestro admirado Jean-Michel Frank, se acerca a los 100.000 dólares. Alguien podría decir que sus líneas limpias y sus acabados deliciosos -¿quién se resiste a no tocarlos?- son actuales y funcionales. Pero entonces, ¿cómo justificar el escandaloso millón de dólares pagados en Christie's por una escultórica cómoda de Marc Newson de principio de los ochenta?
El fenómeno no tiene marcha atrás. El contenido cotiza al alza. Son valores seguros las obras de pioneros del Movimiento Moderno como Prouvé y Charlotte Perriand. Estos inundan el mercado con las abundantes piezas que diseñaron (ironía del destino), para escuelas y hospitales. Un sillón del primero cuesta 144.000 dólares y una mesa de la segunda 192.000. Como hito de esta situación, una mesa de Carlo Mollino de 1949 vendida en 2005 por 3.824.000 dólares (Christie's estimaba su valor en 200.000).
Suben enteros los 'fashionables' posmodernistas italianos, Alessandro Mendini y Ettore Sttosass. Y serán una buena inversión las piezas de mobiliario de serie limitada que empiezan a inundar el mercado. Un soplo: apuesta por las de Zaha Hadid para Established & Sons [link] o las de los hermanos Campana para la galería Albion [link] de Londres. Y si el mundo mobiliario te parece un riesgo, lánzate a por el arte-moda. Unas piezas de lona -a modo de cuadro- serigrafiadas del japonés Takashi Murakami para Louis Vuitton se empezaron a vender en su exposición en el MOCA [link] de Los Ángeles a 6.000 dólares el día de su inauguración, están a los dos meses en 10.000.
Las viviendas caen y los datos son pruebas desnudas, violentas, asentadas como puñetazos en mi maltrecha economía doméstica. ¿Acabarán las entidades financieras ofertando hipotecas a treinta años para el sofá?
PIE DE BLOG: Soy Jesús Cano, tengo cuarenta menos uno, soy diseñador todo terreno y desde hace más de 15 años escribo sobre diseño, moda y arquitectura. En el 2007, mi inversión ha disminuido un 20% y tengo una mesa de Jean Prouvé (eso sí, no es antigua ni de subasta, sino del catálogo de Vitra).
    
Blogoteca / ¿Estoy solo?
Arquitectura, Diseño10/4/07
Solo en esta ciudad. En Madrid. Una urbe, y mira que me gustan, con la que he roto relaciones. No soporto sus ronquidos (léase, zanjas y kilómetros de túneles), ni su maquillaje (calles peatonales que son un muestrario de materiales, por ejemplo).
Semana Santa: cuatro días para reflexionar y disfrutar de un libro ('Ácido sulfúrico' de Amélie Nothomb), de un par de discos (de Rufus y Mika), de las tormentas (¿no es ideal la ciudad después de la lluvia?), de la compañía de los amigos... No puedo evitar preguntarme: ¿quién quiere pareja cuando tiene vida? Lo confieso, también he visto algún capítulo de 'Sex and the City' y redescubierto a Aloysius de la mano de Sebastian en 'Retorno a Brideshead'... Perdón, me despisto.
"Si hablas, morirás; si no hablas, morirás. Así que habla y muere", recuerda Pannonique, la protagonista del libro de Amélie. Pues eso: hablo. Ahí va.
¿No hay nadie en esta ciudad que cuestione la ampliación del Museo del Prado? ¿Es que el maestro Moneo tiene la fórmula para conseguir la unanimidad en los medios? ¿No somos todos responsables del proyecto? Ya está: no me gusta. Y me pregunto: ¿Soy el único?
"Nunca he querido un edificio emblemático, lo emblemático es la institución", he escuchado decir al maestro. Porque antes de continuar, lo dejaré claro. Rafael Moneo (Tudela, 1937) es un genio de la arquitectura. El Museo Nacional de Arte Romano de Mérida o el Kursaal de San Sebastián han conseguido de mí una emoción contenida al encontrarme ante una ARQUITECTURA con mayúsculas. Pero esta ciudad necesita iconos para que la vuelva, volvamos a amar. Tal vez el proyecto de ampliación del Museo del Prado no era el lugar. Nació de un programa ya de por sí rígido: aceptar las reglas de volumen del espacio ya construido; ajustar el nuevo proyecto con el antiguo y hacerlo compatible con las nuevas condiciones de acceso y seguridad y proponer soluciones genéricas que enriquecieran el punto débil del edificio de Juan de Villanueva: su fachada posterior. Y el maestro lo ha llevado a cabo con paciencia, contra viento (vecinos, expertos, políticos...) y marea (periodistas, críticos, patronos...). En algunos casos ha llevado su proyecto hacia soluciones poco expresivas como el cubo, el edificio construido en torno al antiguo claustro de los Jerónimos que con el paso del tiempo abandonó su rotundidad para convertirse en la fachada de un centro cultural de barrio. Las monumentales puertas de Cristina Iglesias son un gran hallazgo.
En los diez años que han pasado desde la adjudicación del proyecto (5 de construcción y 152 millones de inversión), el arquitecto navarro dibujó otro hallazgo, un jardín de boj, que es la cubierta (en un principio era de cristal) de una de las piezas claves del proyecto: la cuña subterránea que alberga los nuevos espacios de recepción, librería... Aunque el exterior del nuevo volumen, en algunos momentos, puede parecer el aparcamiento de la pinacoteca. Su encuentro con el viejo edificio de Villanueva podría haber sido tal vez más poético.
El elenco de materiales, un acierto: los zócalos de granito y ladrillos aplantillados en el exterior; en el interior, bronce envejecido, estuco y maderas nobles como el roble y el cedro (ambas 'políticamente' ecológicas). Su utilización demuestra que se puede hacer arquitectura moderna en un entorno clásico. Doble punto para Moneo.
El Museo del Prado seguirá siendo un lugar para soñar, para perderse. Mejorado, cómodo, práctico, funcional, espacioso, confortable, nuestro... Pero también me hubiera gustado soñar con una visión exterior (los interiores están delicadamente bien resueltos) a modo de una pirámide (Pei en el Louvre), una cúpula (Foster en el British) o un 'simple' cubo (Moneo para el Prado).
PIE DE BLOG: la ciudad no solo la construyen los arquitectos. La hacemos todos: urbanistas, promotores, políticos, ciudadanos... Pero Madrid necesita más debates (fuera de hemiciclos, plenos, etc) y suerte. Sino, recordar el monumento erigido en recuerdo de las víctimas del 11-M del estudio de arquitectos FAM o la ampliación del Reina Sofía de Jean Nouvel.
Blogoteca / Amigos para siempre
Arquitectura, Diseño8/3/07
¿Eres feliz? Sí, al menos la última vez que me lo pregunté, contesto. Oscar Niemeyer (Río de Janeiro, 1907) también lo es, pero no por la arquitectura "a pesar de que me ha hecho permanecer ligado a la mesa de dibujo durante 70 años. Lo importante para mí es la vida, los amigos, este mundo injusto que debemos convertir en un mundo mejor". Y continúa, "me hace feliz estar a gusto y tranquilo. Ayudar a los otros. Me parece que nos debe gustar ayudarnos los unos a los otros, es algo muy importante. Y no hacerlo como una obligación. Cuando voy por la calle y alguien me pide dinero, si tengo, se lo doy, se trata de un momento de placer que me gusta poder ofrecer. ¡Cómo me ha gustado invitar a mis amigos más pobres a viajar conmigo por Europa y verles felices por recorrer el Viejo Mundo!".
Yo sigo en la Vieja Europa, en París, no soy uno de sus amigos, pero estoy enfrente de una de sus obras. No ante el imponente edificio de cristal y hormigón sede del Partido Comunista Francés sino de una obra mucho más pequeña (apta para llevar a casa, luego os digo cómo). Pero con la misma magia, fuerza y libertad que respiran sus obras emblemáticas, como el Museo de Arte Contemporáneo de Niterori (Río de Janeiro) o la sede del Congreso Nacional en Brasilia.
Se trata de una tumbona con reposapiés tapizada en piel amarilla y con las patas de metal. Estoy (estamos) en la Galería de Yves Gastou, en la Rive Gauche. Somos como viejos amigos (la tumbona y yo). Fue un amor a primera vista. La vi y nos abrazamos (léase, me tumbé cuan largo era y soy). Fue en una de las salas del Congreso Nacional de Brasilia. Entonces descubrí en ella la arquitectura libre y llena de curvas del maestro brasileño. Ahora reaparece en mi vida y solo nos separan 30.000 euros (ya os dije que os iba a contar cómo llevarla a casa).
Oscar Niemeyer está entre esos adorables ancianos cercanos a la centuria, como el cineasta Manoel de Oliveira o la escultora Louis Bourgeois, de los que todavía tenemos mucho que aprender (léase 'la sabiduría es la experiencia'). El brasileño ha llevado el hormigón (parece que estamos en la semana fantástica de este material) a su máxima ligereza. Sus obras son pequeñas esculturas. Hoy el maestro sigue pegado a su mesa. Ahora termina de dibujar su primer proyecto en España, el Centro Cultural Premios Príncipe de Asturias en Avilés.
PIE DE BLOG: un par de calles más allá descubro otro personaje que me hubiera gustado conocer, Steph Simon, un verdadero 'agente de artistas', creador y comerciante de los muebles de Jean Prouvé y Charlotte Perriand, las lámparas de Serge Mouille o Isamu Noguchi y las cerámicas de Georges Jouve. Coincidiendo con el cincuenta aniversario de la apertura de la Galeria Steph Simon (1956), la Galería Downtown presenta una retrospectiva con objetos, fotografías así como piezas de mobiliario realizadas entre 1956 y 1974.
Blogoteca / Pe de pelicula (II)
Arquitectura, Diseño28/2/07
Continuamos con el repaso de las películas que han hecho historia en decoración:
1. 'Las vacaciones de M. Hulot' (1953) de Jacques Tati. Estética de los 50 del movimiento moderno y del funcionalismo. En este decorado funcionan las palabras del maestro Le Corbusier: "La casa es una máquina para habitar". También recomendable 'Mi tío'. 2. 'American Pshyco' (2000) de Mary Harron. Un homenaje a los mejores 80. Refleja una imagen fría, de líneas puras y monocromatismo casi opresivo. Encontrarás el quién es quién de la decoración que impusieron los reyes de Wall Street. Mucho Mies, mucho Le Corbusier y buenas dosis de cuero, acero y cristal. El apartamento de Mickey Rourke en 'Nueve semanas y media' también es un reflejo de la época. 3. 'The pillow book' (1996) de Peter Greenaway. La gran diseñadora francesa Andrée Putman firma la dirección de arte de esta película y mezcla toques de inspiración oriental con su particular sensibilidad. Espectacular la cocina rehundida en el centro del loft. 4. '007 Al servicio de su majestad' (1969) de Peter R. Hunt. Los incipientes 60 en clave euro-chic. Mansiones, yates, aviones... todos regados con el mejor "martini agitado pero no removido". 5. 'Historias de Philadelphia' (1940). Edwin B. Willis, ganador de ocho Oscar a la mejor dirección de arte, resucitó en este filme interpretado por Katherine Hepburn la estética pomposa de las mansiones de los ricos norteamericanos de los años 40. Saltándose la tradicional sobredosis de ostentación del Hollywood de la época, el creativo diseñó la puesta en escena con gigantescos jarrones en el suelo y chintz fruncidas. 6. 'Ella, él y Asta' (1936) de W.S. Van Dyke. Déjate seducir por la sofisticación de los años 30. Muebles blanco perla, exótica porcelana china y pinturas con bailarines Kali. Y en algún rincón, Cedric Gibbons (director de arte) colocó un muro de paneles biselados. 7. 'Deseando amar' (2000) de Wong Kar Wai. En un edificio de vecinos en la bulliciosa Hong Kong, el director crea unos escenarios llenos de color. Diseños estilo Op-art y pinturas tropicales que contrastan con el vestuario de corte tradicional chino de la actriz Maggie Cheung. ¡Qué impresionante colección de quimonos! 8. 'La soga' (1948) de Alfred Hitchcock. Lo mejor de este filme de intriga son las vistas al skyline neoyorquino. Para los que no lo puedan conseguir (servidor), ahí van unas claves: el look es elegante y muy masculino, de tonos gris perla y líneas muy depuradas. Piensa en el decorador Billy Baldwin y algunos de sus herederos como Jeffrey Bilhuber. 9. 'El año pasado en Marienbad' (1961) de Alain Resnais. Chateaus ultra decorados y jardines geométricos en este filme rodado en el Palacio Nymphenburg (Munich). Solo tienes que visitar el Chateau Champ de Bataille (www.chateauduchampdebataille.com) restaurado por el gran Jacques García para conseguir el look. 10. 'Los paraguas de Cherbourg' (1964) de Jacques Demy's. Las rayas de un alegre color fucsia que decoran la tienda de paraguas de este filme, se convirtieron en todo un clásico. Este tributo a los musicales norteamericanos interpretado por una jovencísima Catherine Deneuve está lleno de color. Hazte con él con estampados florales de color turquesa y amarillo canario y con objetos de inspiración china. 11. 'El Gatopardo' (1963) de Luchino Visconti. Tapices con imágenes de caza, paredes envueltas en damasco y terciopelo, cómodas de nogal, espejos del XVIII con marcos de madera dorada... Estas son algunas de las pistas para conseguir el look de esta obra maestra del italiano que refleja el deterioro de la aristocracia siciliana. 12. 'El desprecio' (1963) de Jean Luc Godard. Este filme de la nouvelle - vague se rodó en una casa (Casa Malaparte) situada en un acantilado de la Isla de Capri. Su estética armónica y transparente nos recuerda al arquitecto francés Jean Nouvel. La máxima es: pocas piezas con una fuerte personalidad. En el filme, el minimalismo de los interiores contrasta con el toque de color que le da un sofá azul cobalto. 13. 'Brazil' (Terry Gilliam, 1985). Algunos consideran este filme una sátira de '1984' (Michael Radford, 1949). Escenarios oníricos que mezclan la estética colorista de los años 50 con los avances tecnológicos. 14. 'Blade Runner' (Ridley Scott, 1982). Escenarios futuristas, luces de neón y grandes edificios de espacios vacíos. Un claro escenario posmodernista. Tal vez, una de las películas que más he visto en mi vida. 15. 'María Antonieta'. Ver blog / entrada anterior.
PIE DE BLOG: THE END (diseñado por Saul Bass, tal vez el diseñador de créditos más emblemático)
Blogoteca / Pe de película
Arquitectura, Diseño27/2/07
Hablemos de Pe. Pero de Pe de película (ya estabais pensando, "otra vez no, por favor..."). Sigo. Hay películas que se convierten en una obsesión (casi como la de Carrie Bradshaw por los zapatos caros) como la fantástica Blade Runner (Ridley Scott, 1982). Su estética neofuturista marcó toda una década (estéticamente hablando). Hay películas cuya 'antiutopía' se convierte en el sueño de toda una generación (léase Brazil, Terry Gilliam, 1985); hay películas cuyas escenas se convierten en un objetivo vital, como el armario de Nueve Semanas y Media (Adrian Lyne, 1986); hay películas que incluso merecen la denominación de religión, como María Antonieta (Sofia Coppola, 2006), entre sus muchos fieles, las pasarelas y los escaparates de las pastelerías.
Y yo hoy, después de la gala (me preguntan, "¿Te gustó?", mi respuesta, "Sin comentarios"), me siento estrella de Hollywood (no comment). Hoy cruzo la alfombra roja, vestido de Dior Homme y envuelto en un halo de mi perfume favorito (ya sabéis, 2 de Comme des Garçons). Hoy y mañana, en este mi blog, una entrega de 20 películas. Y no 20 cualquiera.
Te presento las veinte películas que rigieron el destino de la decoración del siglo XX.
Replay. Hablemos de Pe. Pero de Pe...
El 'replay' también se puede convertir en una obsesión cuando intentas inspirarte en alguna de estas geniales películas.
1. 'La edad de la inocencia' (Martin Scorsese, 1993). Grandes chimeneas y siempre encendidas, lámparas de grandes proporciones, camas tapizadas en terciopelo... Todo en exceso, como le gustaba a la alta sociedad neoyorquina de finales del siglo XIX. Siéntete como la controvertida condesa Olenska. 2. 'El manantial' (Ayn Rand's 1949). Basado en el arquitecto norteamericano Frank Lloyd Wright, el protagonista Howard Roark (Gary Cooper) evita en sus diseños todo atisbo de gustos populares. En su lugar, crea estructuras angulares muy modernas y elegantes. Huye de los adornos, los estampados y los colores. En su lugar, colores neutros, muebles tubulares de acero o piel y lámparas de inspiración industrial. 3. 'La naranja mecánica' (Stanley Kubrick, 1971). Consigue el look retro-pop de este polémico filme con sillas pod, brillante iluminación y arte moderno. Y algún rincón (como el de la madre de Alex) en colores naranja, amarillo y papel pintado Mylar. 4. 'Casino' (Martin Scorsesse, 1995). Para la crítica dejó mucho que desear, pero los adictos al diseño se volvieron locos. Estampados y colores desenfrenados y florales, detalles en relieve dorados... Todo muy kitsch en una época en la que el minimalismo empezaba a causar 'estragos' en el mundo del diseño. 5. 'Regreso a Howards End' (James Ivory, 1992). Vive un revival de la opulencia de finales del siglo XIX. Si quieres conocer el espíritu verdadero del estilo británico (nada que ver con algunas de las imitaciones que tenemos en Madrid) de finales del siglo XIX, tienes que ver esta película. Recuerda: mucho chester con mantones de Manila y mucha pared repleta de cuadros. 6. 'El guateque' (Blake Edwards, 1968). Aire sesentero total en esta comedia interpretada por el gran Peter Sellers. Revive una fiesta de la California de los sesenta con espacios diáfanos, vinilos de colores brillantes en las paredes, telas de grandes estampados art nouveau o con imágenes del pop art, luces de neón y lámparas de inspiración marroquí y para el mobiliario, formas en 'S' o huevo y cualquier objeto que siga la estética futurista.
Blogoteca / Una de premios (y IV)
Arquitectura, Diseño2/1/07
Y llegamos al final o al principio, según se mire. Es el colofón de este repaso a lo mejor del año en decoración, diseño, arquitectura, materiales y demás ideas geniales para la casa. Pero también es el principio de un año que confío en que sea tan excitante (y no solo decorativamente hablando) como este que hemos abandonado hace apenas 48 horas.
Pongo el broche a esta (nuestra) gala con un personaje que ha soliviado los ánimos del diseño durante estos pasados 365 días, con otro que lo lleva haciendo algunos años más y con una ciudad inspiradora (ya veréis y leereis mis aventuras alli pronto) en la que ya no oimos el ruido de las cacerolas (por suerte) pero sí el zumbido de lo que viene (decorativamente hablando).
Aquí van los tres últimos 'Ladrillos de Oro' de esta primera edición de los Premios Brillos y Ladrillos.
MEJOR PERSONAJE INFLUYENTE: DAVID ADJAYE [link] por ser el nuevo mago de la arquitectura. Empezó tocando con su varita mágica las casas de algunos de los Médicis londinenses actuales (Young British Artists: léase Jake Chapman, Alexander McQueen...) y ha terminado dando clases de magia en el mundo entero. Su última lección, el Nobel Peace Center [link] en Oslo. Adjaye es un romántico y un humanista convencido. Le gusta la belleza, el color, la textura y el espectáculo (él mismo dice que para triunfar hay que ser un poco actor). Cree que la arquitectura debe ser, ante todo, social y en alguna ocasión ha afirmado que le gustaría ser el Robin Hood moderno (arquitectónicamente hablando). Sus trucos creativos pueden llegar a ser feos, pero no dejan indiferente. Provocan (Elektra House, Whitechapel, Londres), seducen (Ofili show, Londres), transgreden (Idea Stores, Londres) y estimulan (Dirty House, Shoreditch, Londres).
MEJOR REVELACIÓN (Y subiendo enteros): JAIME HAYÓN [link] por enseñarnos que el diseño es ante todo diversión, imaginación y originalidad. Este joven madrileño de 32 años, de estilo extravagante y brillante sentido del humor, ha removido las entrañas del diseño actual. Con un pasado de influencias grafiteras y posmodernismo a lo 'Memphis' su delirio por el maximalismo, la mezcla de estilos y las formas neobarrocas han conseguido seducir a los minimalistas más ortodoxos. Un detalle de su auge: el año pasado tuvo tres clientes, hoy va por la veintena. Entre ellos, Camper (dos tiendas), Piper (una champañera) y Lladró, la mítica fábrica de figuritas de porcelana. Los 'bollos' que salgan de este horno valenciano ya nunca más se guardarán en los armarios. Al igual que sus dibujos, muebles, objetos y demás joyas creativas que traspasen las fronteras de esta mente maravillosa.
MEJOR CANTERA DE DISEÑO (Ciudad inspiradora): BUENOS AIRES por ser el nuevo termómetro de lo que vendrá. Los cantos creativos vendrán de esta orilla del Atlántico, moviéndose con cadencia (y a ritmo de tango) y llegando a nuestros oídos en forma de diseño melódico y seductor. Atentos porque esta ciudad ya se permite la licencia de rivalizar con la Miami de Art Basel. Y no os adelanto mucho más porque en breve recibiréis de primera mano todo lo que se 'baila' en esta ciudad a través de mis 'crónicas argentinas'.
Blogoteca / Una de premios (III)
Arquitectura, Diseño28/12/06
He dormido en un hotel invisible en mitad del campo rural de Olot, escuché música en un auditorio deconstructivista en Oporto, me sumergí en un tanque de gasóleo (reconvertido en piscina, qué os pensáis) en la terraza de una mole de cemento 'varada' en Playa del Carmen y terminé degustando cocina mediterránea con el tintineo de los lingotes de oro a mi alrededor en la provinciana pero 'cool' Milán...
Ha sido un sueño, pero así me gustaría arrancar mi relato de aventuras en diseño a la vuelta de las vacaciones de Navidad (y no os preocupéis, no os martirizaré con un vídeo). Una vuelta al mundo en 80 días (quizá menos) con parada –y fonda– en los mejores lugares de reciente estreno.
Hoy sigo premiando a los mejores arquitectos e interioristas del planeta, porque los 'ladrillos de oro' hoy recaen –¡apartaos!– sobre cuatro paredes: los edificios, hoteles y restaurantes (decorativamente hablando) más brillantes de este año que termina.
'LADRILLO DE ORO' MEJOR UNIÓN BELLEZA E INGENIO: CASA DA MÚSICA [link] de REM KOOLHAAS en Oporto, por su poética deconstructivista en hormigón. Semejante a un gran roca tallada, la Casa da Musica se levanta entre el casco histórico de la ciudad y el barrio obrero. Se trata de la primera obra del holandés en la Península Ibérica pero uno vibra ante la pasión desenfrenada que el arquitecto ha puesto en este proyecto (tardío, debió haber estado construido en 2001 y se ha inaugurado este año. ¡Ha valido la pena!). El gris monótono del hormigón sugiere interiores austeros pero dentro, los sentidos se desatan. La esponja verde de la zona de cibermúsica, la goma rosa del aula educativa, las maderas doradas del auditorio, el collage de azulejos de la sala VIP o los vidrios ondulados que hacen la doble función de ventana y pantalla simultánea (y así podría seguir todo el día) nos desmienten nuestras primeras impresiones. Los planos fueron hechos para una casa en Rotterdam y la petición era la siguiente: un espacio ordenado cuya área principal fuera completamente impoluta. Unos ajustes en la escala doméstica dieron como resultado una obra que se ha ganado su rincón de gloria (en apenas un año) entre las grandes del ránking arquitectónico (ya se le compara con el Disney Concert Hall en Los Ángeles de Frank Ghery). El corazón del edificio es el 'hall' principal y las salas de ensayo, vestíbulos y oficinas se distribuyen alrededor de él. Sin duda, todo un alarde de ingenio que buscaba una de las necesidades humanas más actuales: espacio.
'LADRILLO DE PLATA' MEJOR EXPERIENCIA ESPACIAL: PABELLÓN DE LES COLS [link] de RCR ARQUITECTES [link] en Olot (Girona), por hacer desaparecer la arquitectura y dejar que la naturaleza te envuelva en un hotel invisible. Es la propuesta de tres chicos de pueblo (Olot), el trío RCR Arquitectes (Rafael Aranda, Carme Pigem y Ramón Vilalta), famosos por proyectar las casas más vanguardistas en municipios de la Cataluña rural y por haber llevado su 'Casa Horitzó' a la exposición 'On Site. Nueva arquitectura en España' en el MoMA de Nueva York. En Les Cols han firmado la paz entre la vida rural y la arquitectura de vanguardia moldeando cinco pabellones de cristal minimalistas, volumétricos, rompedores. Son habitáculos herméticos con estructura de metal, paredes y suelos de vidrio. Dentro te sientes protegido y gozas las vistas sin sufrir las bajas temperaturas, el rocío matutino o los insectos. Aquí, el papel pintado es (literalmente) el entorno, la vida rural, la alegría de vivir en el campo. La iluminación, la climatización y las persianas (si es que quieres perderte las vistas) se accionan desde un panel de control. En el centro, un gran mueble central sirve de sofá (de día) y de cama (de noche). Nota: todo empezó por el restaurante, también llamado Les Cols, que Fina Puigdevall –una estrella Michelin– dirige desde 1990 con una cocina sobria y generosa. Ella quería que sus comensales pasaran la noche con el mismo lenguaje que hablan sus platos.
'LADRILLO DE BRONCE' MEJOR FRESCURA: HOTEL BÁSICO [link] de MOISÉS ISÓN Y JOSÉ ANTONIO SÁNCHEZ, porque nunca el hormigón armado había resultado tan fresco y relajante. A la orilla de Playa del Carmen (México), este rugoso material amado por el Movimiento Moderno se hace agradable al tacto. El look nos traslada al ambiente de las plataformas petrolíferas, pero tratado de una manera refrescante. Todo en el Básico es básico y, además, eco-sostenible (otra razón más para ganarse el merecido 'ladrillo'). El guiño eco-industrial se extiende a todos los rincones: las tuberías se exhiben sin pudor en las paredes, se utilizan poleas (de caucho, naturalmente) para subir las cortinas y la gran bañera (tamaño XXL, para ti y alguien más) rivaliza en tamaño con la cama. En la azotea continúa este inusual decorado 'fabril'. Las piscinas de la terraza son unos viejos tanques de petróleo reciclados. Eso sí, con una diferencia respecto a los originales: su líquido es cristalino y, cómodamente sentado dentro (margarita en mano), el Caribe es lo único que verán tus ojos.
'LINGOTE DE ORO': Restaurante GOLD de DOLCE & GABBANA [link] en Milán, por crear una nueva Dolce Vita decorativa. Aquí no faltan brillos ni ladrillos. Es el café-bistrot-restaurante que los diseñadores italianos acaban de inaugurar en Via Carlo Poiro inspirándose en los 24 quilates. ¿Los materiales? Latón, vidrio dorado, acero cromado, cristal de Murano y espejos sobre paredes hechas de bloques de piedra... imagínate el lujo y el oropel resultante. Domenico y Stefano han debido vivir su propia quimera del oro al crear este interior. "El dorado es un color optimista, luminoso, lleno de energía, lujoso y que simboliza una nueva 'Dolce Vita', gusto por la belleza y placer para los sentidos", afirma el dúo. Y tanto, ayudados por el estudio +Arch y los arquitectos Ferrucio Laviani y Gianmaria Torno han diseñado un restaurante con menú italiano –arriba, fíjate en el sofá-serpiente que crea 'reservados'–, un café para picar algo –abajo, con paredes en forma de lingotes– y un bar –también abajo, todo espejo y oro– para socializar tomando cócteles. En los baños, sorpresa: paredes forradas con 'bambú gold'. El único sacrilegio: añadirle flecos dorados metálicos a las sillas que Mies van der Rohe diseñó en 1930. Es tan brillante por sí misma que no hacía falta. Debo añadir que cené estupendamente.
Blogoteca / Una de premios (I)
Arquitectura, Diseño28/12/06
Bienvenidos a la primera edición de los Premios Brillos y Ladrillos, los mejores en decoración, diseño, arquitectura, materiales y demás ideas geniales para la casa. Hubiese querido hacer una gran gala, en algún teatro de Madrid con el aforo suficiente para todos vosotros, 'ladrilleros' habituales. Le hubiera encargado la escenografía a Bob Wilson. Para presentar la ceremonia iba a iniciar conversaciones con Inés de la Fressange (vestida de 'Nina Ricci by Olivier Theyskens', en exclusiva).
Pero sin patrocinadores no hay gala, ya sabéis... pero sí resultado de las votaciones (vale, hemos votado mis amigos y yo, pero esto es un blog, no la Academia de Cine) y los premiados estarán encantados de recibir su trofeo (Dios, se me olvidó encargárselo a Philippe Starck... aunque sea virtual) sin tener que pisar la alfombra roja y dar un discurso. Éste es mi resumen de año (decorativamente hablando), los elegidos, los mejores de 2006 por entregas, en cuatro entradas de blog, desde hoy hasta el viernes. Y el 'ladrillo de oro' goes to...
MEJOR BIBLIA (Revista de decoración): 'HOUSE & GARDEN USA' [link], por demostrar que la Alta Decoración (mayúsculas) puede ser cercana, didáctica y profunda al tiempo que entretenida. Con explicaciones, esquemas, declaraciones de los protagonistas, las mejores fotografías... periodismo de investigación (decorativo, claro) en estado puro. En un mismo número puedes entrar en casa de Chloë Sevigny, conseguir el look del Hollywood clásico con ideas inspiradas en interiores de películas o saberlo todo sobre televisores de plasma. Si no tienes regalo de Reyes para alguien especial, te recomiendo buscar el libro 'The Well-Lived Life' (Editorial Assouline) que resume en imágenes los 100 años que ya ha cumplido esta revista norteamericana.
MEJOR DIY (Do-It-Yourself): PANELES ICONIC de B&N [link], por hacer que el 'Hazlo-Tú-Mismo' es algo más reconfortante que montar (al cabo de tres horas, con discusión de pareja incluida) un mueble de Ikea. Los 'Iconic' son paneles modulares con diseños (geométricos, orgánicos) 'esculpidos' en la madera que se atornillan, se clavan o se pegan sencillamente sobre las paredes de la casa. Una perfecta terapia estética contra el gotelé. ¿Mi favorito? El modelo 'Helvetica', lleno de los icónicos números de una de las mejores tipografías del mundo.
MEJOR AVANCE DOMÉSTICO (Tecnología punta para casa): GENEVA SOUND SYSTEMS, de GENEVALAB [link], por conseguir que el 'peque' (nuestro iPod) se haga grande. Porque si pensabas que el mayor hallazgo tecnológico del siglo (gracias Apple) te había librado de tener un mega-equipo de música en casa, estabas equivocado. Y no pienses sólo en la calidad del sonido de los altavoces XL: estas cajas mágicas van lacadas en blanco cool, rojo impactante o negro piano.
Blogoteca / Jean, mi amor
Arquitectura, Diseño7/11/06
Estoy enamorado. Durante toda mi vida he estado enamorado de las piezas más bellas de mobiliario del mundo. De adolescente fui seducido por las curvas de la tumbona de Le Corbusier, que abandoné por la firmeza de la cama de Mies van der Rohe. Me acosté rápidamente en ella en nuestro primer encuentro (literalmente hablando). Fuimos muy felices. Desgraciadamente, uno abandona a los maestros con la 'juventud'. Entonces uno vive un amor loco. Se suceden Shiro Kuramata, Charles Eames o Verner Panton. Pero a todos acabé por dejar por mi última pasión: Jean Prouvé (París 1901 - Nancy 1984).
¿Quién es Jean Prouvé? Los libros de arquitectura le dedican muy pocas líneas (¡vamos, que casi aportan más las Páginas Amarillas!). Él se definía como constructor. Le Corbusier lo llamaba el 'arquitecto ingeniero'. Su formación nos despista un poco más: herrero. Un personaje que dedicó toda su vida al diseño de edificios prefabricados y muebles. Que buscó respuestas lógicas a las funciones deseadas y con los medios disponibles. Que cayó en el olvido. Sobre todo en los estilizados 60 (la lógica de este parisino no iba acorde con los cánones de la época). Los 90 fueron más benévolos. Abrazaron las virtudes de simplicidad y racionalismo que caracterizaban el trabajo del francés. Prouvé pasó de ser un simple industrial a convertirse en la 'star' de las subastas. Todo un tesoro para los coleccionistas. Jean Prouvé fabricó miles de sillas, mesas y puertas para escuelas, hospitales y barracones a lo largo de Francia y sus colonias, que hoy decoran exclusivos lofts en las ciudades más vanguardistas del momento.
La 'Prouvemanía' alcanzó la cima con la venta de dos puertas, hace un par de años, en la prestigiosa casa de subastas Sotheby’s por 680.000 dólares. Las firmaba Jean Prouvé. Posiblemente el herrero se hubiera caído de una de sus sillas al ver esta cifra. Dinero suficiente para no tener que cerrar (por bancarrota) 'Ateliers Jean Prouvé' (1929-1952), una factoría que el artista abrió para elaborar muebles a partir de componentes y materiales industriales. Si hoy siguiera abierta, posiblemente estaría desbordada.
Tengo una cita amorosa (bueno, casi una orgía) en Weil am Rhein (Alemania). El Vitra Museum Design reúne para mí (y para vosotros) una gran retrospectiva de la obra del herrero artístico, constructor e industrial realizada entre 1924 y mediados de los 70. Se titula 'Jean Prouvé. La poesía del objeto técnico' y se puede ver hasta el 28 de enero. Una confesión: prometo seguir siendo infiel.
PIE DE BLOG: Déjate seducir por Jean Prouvé. Tienes dos opciones: comprar un original en la Galería de Patrick Seguin (posiblemente tengas que pedir una segunda hipoteca); o bien, adquirir las reediciones (que no serán antigüedades pero sí siguen los principios de Prouvé) de Rolf Fehlbaum, dueño de la fábrica de mobiliario Vitra y poseedor de los derechos de reproducción de la obra del artista.
   
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